B A R B A C I U S

LA REBELDÍA Y PASIÓN DE UN POPSTAR



Barbacius atraviesa uno de los momentos más intensos y magnéticos de su carrera. Menos de 1 año erradicado en México, el artista chileno —apodado ya por muchos como “el osito rebelde del pop”— acaba de presentar “3 Pasos Para Sanar Un Corazón Roto”, un álbum que transforma la herida emocional en una experiencia sonora tan íntima como bailable. Entre vulnerabilidad, actitud y una estética profundamente personal, su nueva etapa lo encuentra expandiendo fronteras sin perder el pulso de sus raíces.

Tras un concierto de lanzamiento en Citylab, en Santiago, y su reciente paso por el escenario LollaLove en Lollapalooza 2026, Barbacius se posiciona como una de las voces más llamativas del pop chileno contemporáneo. Conversamos con él sobre duelo, reinvención, identidad y el momento artístico que hoy lo proyecta entre Chile y México. 



Acabas de estrenar 3 Pasos Para Sanar Un Corazón Roto. ¿Qué historia emocional quisiste contar con este álbum y en qué momento personal nace?

Este álbum nace de un quiebre amoroso importante que tuve hace 6 años. Fue mi primera relación larga, y aprendí muchas cosas bonitas de cómo llevar el amor de forma sana. Sin embargo, por muy amable que todo haya sido, no quita el dolor de terminar un vínculo amoroso. Desde ese entonces, fui retratando en canciones las diferentes fases de cómo ir sanando un corazón roto.

Yo lo viví en 3 pasos. El primero es enfrentar el dolor, reconocer que algo anda mal. Luego, cuando ya terminaste, el paso 2 es entregarse al placer, darle cariñito a tu corazón y a tu cuerpo (con responsabilidad, siempre). Finalmente, es importante mirarse al espejo y redescubrirse en soledad, saber qué cosas deben cambiar para no cometer los mismos errores. Si bien yo me basé en un quiebre amoroso, creo que estos pasos aplican para cualquiera que esté pasando por un momento triste.


Vives en México, pero vienes de Chile. ¿Cómo ha influido la distancia con tu país en la construcción e identidad de este álbum?

Este disco lo hice musicalmente en Chile. Exceptuando por “C’est Fini” y “Me Esperarás A Que Vuelva?”, todo el resto del álbum fue escrito en mi país. México fue más bien el escenario visual del cortometraje que lancé junto al disco. Tuve la oportunidad de filmar en bar Nicho, el bar de osos más popular en CDMX, y fue una experiencia muy enriquecedora. Poder retratar parte de la vida nocturna mexicana le da un toque sabroso a esta nueva etapa de mi vida. 



Sonoramente, ¿qué diferencias siente el público entre este álbum y tus trabajos anteriores como Príncipe?

Hay una madurez tanto en la composición como en el estilo de producción de mis canciones. Yo creo que “3 Pasos Para Sanar Un Corazón Roto” es una propuesta de cómo hacer pop fuera de lo que se espera. Más que experimental, es un disco que demuestra mi versatilidad como escritor y músico, y eso me encanta porque me da muchas facetas que puedo representar en el escenario. “Príncipe” fue mi primer trabajo conceptual, y fue una muy buena escuela para poder trabajar en este hermoso proyecto. Al mismo tiempo, mi último álbum cuenta con 5 productores, algo que nunca pensé podía llegar a hacer. Tener a toda esa cantidad de gente alimentando el universo sonoro de Barbacius es impagable.


El concierto de lanzamiento en Citylab, en Santiago, marcó un regreso muy especial a tu ciudad. ¿Cómo viviste ese reencuentro con el público chileno?

Fue emotivo. Es lindo siempre ver a la gente que, sin querer, se convirtieron en embajadores de mi música en un territorio donde ya no vivo. Igual fueron pocos los días que tuvieron para aprenderse mis canciones, y escuchar corearlas fue algo muy gratificante. También me di el lujo de invitar a artistas a cantar mis canciones de otros discos, y no sabes lo excitante que es escucharles interpretar canciones que alguna vez escribí solo en mi cuarto. El reencuentro con mi equipo de trabajo también fue emotivo, me recordó todo el camino que he recorrido y lo compenetrado que me siento con mi arte. 



También te presentaste en el escenario LollaLove de Lollapalooza 2026. ¿Qué significó para ti llevar este nuevo proyecto a un escenario tan importante?

Tocar en Lolla Love fue un desafío. Tuve solo 2 meses para montar un show a distancia, y solo 2 ensayos. Entenderás el nivel de ansiedad que me carcomía, especialmente porque no es un escenario menor, pero mis músicos fueron muy estudiosos, y en el primer ensayo, me dieron toda la seguridad que necesitaba. Lollapalooza siempre será un escenario icónico, y poder mostrar mi álbum por primera vez fue un real honor.


Te han bautizado como “el osito rebelde del pop”. ¿Cómo nace este concepto y qué representa hoy dentro de tu identidad artística?

Todo partió con una nota que me hicieron para el medio “Remezcla”. En ese artículo decía que era el osito chileno del pop, y me gustó. Creo que en la industria musical no es común que gente con mi complexión se declare un artista pop, precisamente por el estereotipo de que quienes se dedican a esta rama son personas más flacas, solo por una cosa de venta. Para mí, ser el osito rebelde del pop es precisamente abrir el espacio para que más representaciones corporales habiten la música. Eso también es rebeldía. 



Desde fuera, pareciera que estás viviendo uno de tus momentos más potentes. ¿Sientes que 2026 está siendo tu año de consolidación?

Personalmente estoy pasando por muchas cosas últimamente. Hay muchas expectativas que quiero cumplir con mi carrera, y para las cuales siento que me falta mucho. Sin embargo, estoy muy agradecido de todo lo que estoy logrando, del cariño de mis fans tanto en Chile como en México, y de donde la vida me está llevando. Yo creo que ese tipo de conjeturas podré sacarlas en 1 o 2 años más. Seguiré trabajando para que mis canciones lleguen a los corazones de las personas.


Entre Chile y México, tu carrera se mueve entre dos escenas culturales muy distintas. ¿Cuál es la mayor diferencia y desafío para ti como artista?

Uno de los desafíos más importantes es traducir socialmente mis ideas a un país distinto al mío. Chile y México tienen una relación muy bonita, ya que siento que nos aman muchísimo por lo que culturalmente hemos aportado al país. Aún con eso, hay ciertos modismos, e incluso formas de pensar, que son muy distintas a lo que se acostumbra acá. En ese sentido, creo que por ser chileno tengo un valor agregado, ya que al sentirme diferente, puedo aprender mucho de la gente acá como ellos de nosotros. Estoy muy feliz de ver cómo México me cambia como persona y artista. 


Cuáles son los tres pasos que siguen cuando el corazón ya está sano?

Eso es algo que no he pensado, honestamente. Quizás diría que exponerse a nuevos desafíos, personas, contextos e ideas para expandir más tu personalidad y la forma en como se ve el mundo. El placer siempre estará presente en todo lo que hago, creo que eso es un mantra de vida que hemos olvidado con los años pero que es lo esencial de la vida, el reír, el disfrutar la compañía del resto y la de uno mismo, ser felices sin importar el contexto. Y finalmente, el atreverse a encontrar el amor en otras personas y que vengan de diferentes formas, ya sea como nuevas amistades que se convierten en familia elegida, en un nuevo (o nuevos) amores, nuevas pasiones, y así. El amor existe y está tanto afuera como adentro de uno.


Si tuvieras que resumir tú álbum en una sola frase para quienes aún no lo escuchan, ¿cuál sería?

Este es un álbum que te abrirá, te sacudirá, te hará el amor y luego te dejará listo para lo que viene. 



Créditos
Fotografía & Arte: Diego Candia
MakeUp & Pelo: Marcela Valdebenito